Más de cien actores ocupan el escenario del Teatro de Madrid cada día, llenando así las butacas del público. Lo harán hasta el 19 de octubre. Día en el que se dará fin a este maravilloso espectáculo que, cada tarde, entretiene y emociona a españoles, e incluso extranjeros que viajan a Madrid, teniendo como visita única organizada el teatro.

Enrique Robles, director general de la obra, ha querido unir lo clásico de la Zarzuela, con lo moderno de las jóvenes promesas que representan esta antología.
Horas previas a la función, las salas de baile, los camerinos e incluso el escenario son invadidos por los actores que, con esfuerzo ensayan para dar a los visitantes lo mejor de sí mismos.
Los protagonistas son todos, cantantes, bailarines, actores, pero el más comentado, un pequeño jovencito de apariencia menor a los 10 años, que actúa incluso protagonizando un solo, con el que, picarescamente, consigue conmocionar a los espectadores.
La obra, nos traslada a un mundo mágico, pero real en otra época. Permite analizar todos los rincones de una España que hace tiempo quedó atrás. Nos muestra una país nacionalista, o al menos orgullosa de sí misma, la gracia y el salero de Granada, la picaresca estudiantina, o la desesperación de un pueblo que tiene que deambular en busca de un hogar donde asentarse…y todo, mediante la canción, concretamente la Zarzuela, y mostrando el amor en todos sus ámbitos.
Sin duda, una obra que merece la pena ver en la capital antes de que comience a viajar por España.
